Crisis Social en Honduras: Las razones detrás del “Fuera JOH”

Desde el 2017 las protestas se llevan a cabo de forma activa en el país, en la actualidad, en pleno 2019, las manifestaciones se agudizan. “Fuera JOH”, “Abajo la narcodictadura” son las consignas que con afán gritan los manifestantes, más que consignas, éstos les llaman ‘emblemas de lucha’. 

Por: Alexandra Cáceres

 

Tegucigalpa, Honduras. El 03 de agosto de 2019, la fiscalía de Nueva York (Estados Unidos), lanzó un informe en donde se vincula al actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, en actos de corrupción, los cuales tienen que ver con el uso de 1.5 millones de dólares provenientes del narcotráfico que, de acuerdo con el informe, utilizó para su campaña política en el periodo del 2011 al 2013.

Este hecho al igual que muchos otros, despertó a los sectores más reaccionarios del país y los motivo a salir a las calles a emprender nuevamente una lucha del pueblo contra el estado. 

A pesar de las acusaciones y de las múltiples protestas, el presidente continúa en el poder, algo que a la mayoría de la población hondureña le ofende y la única forma que tiene para defenderse es el “Fuera JOH”.

“Es la prueba de que el pueblo está cansado, de que ha estado latente ese sentimiento de injusticia, de inconformidad, de la impopularidad que tiene el actual régimen, de esta narcodictadura como es conocida ya a nivel mundial”, explicó el sociólogo, quien pidió ser identificado únicamente como, Jefferson.

“Estas movilizaciones son prueba de que el pueblo siempre ha querido manifestarse, de que lo va a seguir haciendo”, prosiguió. “Lo que le espera al régimen de Juan Orlando Hernández, son protestas a nivel nacional mientras él siga en el poder”.

Apenas es el octavo mes del 2019 y en Honduras no han cesado las protestas. Sin embargo, no solamente este año se vio afectado por las situaciones sociales en el país, no es el primer caso de corrupción que persigue a Hernández y su círculo cercano, y definitivamente, no es la primera vez que la población clama su salida del poder.

 

Gritos, pancartas y grafitis son las otras formas en las que piden la renuncia del Presidente.

 

Una estrategia de años: La reelección

 

El ambiente que vivía la nación en 2015, a causa del desfalco al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y del surgimiento de las marchas pacíficas de las antorchas, parecía ser el ambiente ideal para intentar reanudar la paz y fortalecer la confianza en el Gobierno de ese entonces, en cambio, fue otro evento el que se desarrolló y tuvo una repercusión fuerte en la sociedad.

El 24 de abril del 2015, la Constitución de la República de Honduras sufrió un cambio en uno de sus artículos pétreos, los cuales según la misma ley hondureña “no podrán reformarse”. La Sala de lo Constitucional dictaminó cambiar el artículo 239 de la constitución, para así permitir la reelección en el país.

“Puedo decir al pueblo hondureño que ya se hizo la publicación en la Gaceta con fecha del 24 de abril, el fallo sobre el artículo 239 de la Constitución… Ya tiene fuerza de ley” anunció a los medios nacionales e internacionales, la directora de la imprenta de Gobierno, Martha García. 

Siendo Hernández el gobernante para ese año, las especulaciones de su posible candidatura por parte del Partido Nacional no se hicieron esperar, Hernández no hizo declaraciones directas sobre el tema durante un tiempo.

En 2016 con la llegada de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH), “los catrachos” sintieron calma, pues las marchas pacíficas habían dado resultados, la población sintió orgullo por lo que habían logrado. 

En noviembre del 2017, Hernández hizo oficial su candidatura, las suposiciones resultaron ser ciertas, a pesar de que su candidatura era ilegal, de igual forma lo llevó a cabo, es entonces cuando surge la oposición y se escucha, por primera vez de forma colectiva la expresión “Fuera JOH”.

“Este gobierno nos tiene, las marchas resurgieron y ahora la gente vuelve a salir con ánimo, con ímpetu y sobre todo con ganas de cambiar el país, con ganas de sacar a este dictador y romper con las oligarquías, con el bipartidismo y con todo lo que le hace daño al país” exclamó Alejandra Rodríguez, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y parte del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), “¡Fuera JOH!” exclamó una vez más, está vez acompañada por sus compañeros de lucha.

 

¿Fraude electoral?: Elecciones 2017 

 

Las elecciones en Honduras se llevaron a cabo un 26 de noviembre de 2017 en medio de un ambiente de tensión entre los diferentes partidos políticos. Los centros de votación abrieron a las siete de la mañana. Desde tempranas horas las personas se movilizaban a las urnas a ejercer el sufragio.

La población joven, quien tenía preferencia por la Alianza de Oposición, fue la que más asistió a los centros de votación, de acuerdo con cifras del Registro Nacional de las Personas (RNP) en 2017, más de 800 mil jóvenes estaban aptos para votar y unos 150 mil para ese momento estaban en trámites para reclamar la tarjeta de identidad y poder ejercer su voto.

Siendo la población joven la que determinaría el curso de las elecciones y sabiendo que su preferencia, según censos, estaba de lado de la Alianza, los jóvenes daban por hecho que el ex candidato de la Oposición, Salvador Nasralla, sería el nuevo Presidente de Honduras.

Alrededor de las cinco de la tarde, las urnas estaban cerradas, ya solo quedaba esperar el conteo de los votos para determinar al nuevo presidente de Honduras.

De acuerdo con el informe de Unión Europea (UE) acerca de las elecciones en Honduras “en la madrugada del 27 de noviembre, el TSE anunció en su primera comparecencia tras el cierre de las mesas electorales que, con el 57% de las mesas procesadas, el candidato de la Alianza de Oposición aventajaba en un 5% a Juan Orlando Hernández”.

En el documento oficial la UE explica que algunas actas no pudieron ser transmitidas electrónicamente desde las mesas, así que fueron transportadas hasta la bodega del TSE en los días posteriores a las elecciones. 

Asimismo, señala que en un momento de irregularidad el 29 de noviembre uno de los servidores del centro de datos del TSE experimentó problemas técnicos y tuvo que ser finalmente reemplazado.

“Los expertos informáticos de la MOE-UE, presentes en el centro de datos, confirmaron el carácter meramente técnico del incidente… no observaron indicio alguno de alteración de la base de datos que, de todos modos, si se hubiera producido, habría sido fácil de detectar mediante un simple cotejo de los resultados de las mesas publicados por el TSE con las copias de las actas en poder de los partidos políticos” afirma el informe de la UE. 

El día 29 de noviembre, cuando se logró restaurar el sistema y ya se podían ver los resultados, Juan Orlando Hernández llevaba la delantera, la última cifra que se conoció antes de la caída del sistema mostraba una diferencia del 5 por ciento a favor de la Alianza, luego de la falla, el Partido Nacional adelantó los resultados y con solo un 1.6 por ciento más, fue declarado el ganador de las elecciones.

 

El día después de las elecciones: Crisis postelectoral

 

Las protestas a nivel nacional no se hicieron esperar, un día después de los resultados, las calles ya estaban tomadas, los furgones no daban paso a nadie, las llantas ardían, las personas gritaban, otras personas se encerraban en sus casas y observaban a través de los medios lo que sucedía en el país.

Durante una semana completa, la población salió a protestar. Junto a ellos caminaban el ex presidente, Manuel Zelaya Rosales y el ex candidato presidencial, Salvador Nasralla, quienes figuraban como parte de la Oposición.

Tanto los pertenecientes al partido Alianza como los manifestantes en general acusaban al Tribunal Supremo Electoral de prestarse para el “fraude” en el que Hernández resultó electo por segunda vez.

En las calles, en las paredes y en las redes sociales resaltaba una frase: “FUERA JOH”. A través de estas dos palabras los ciudadanos dejaron en claro que no querían nuevamente a Juan Orlando Hernández en el poder.

“Tenemos la necesidad de que como ciudadanos, nos organicemos para hacer avanzar esta esperanza, por vencer a este dictadura sin precedentes, jamás en la historia política hondureña había existido tanta acumulación de hechos lamentables, entre ellos: la represión, la corrupción, el control de todas las estructuras del Estado, no existe Estado, hay una destrucción del Estado, tenemos que reconstituirlo”, manifestó el político Nelson Ávila, mientras marchaba con un grupo de jóvenes universitarios.

La crisis postelectoral tuvo como resultado 31 muertes, varias personas heridas, represión, violación a la libertad de prensa, la destrucción de negocios, perdidas millonarias para la empresa privada y múltiples saqueos. Las autoridades, como medida para frenar la violencia, declararon toque de queda durante 10 días. 

Sin embargo, a pesar del toque de queda, durante la noche los hondureños y las hondureñas, salían de sus casas con una cacerola en mano, que golpeaban mientras gritaban en coro una vez más “Fuera JOH”, una forma de protesta nueva en el país. 

Con todo lo que se suscitaba en el país, la Policía Nacional se declaró en huelga de “brazos caídos”, argumentaron que no iban a reprimir más al pueblo. De nuevo, en toda la nación, a través de bocinas y canticos, los manifestantes exigían la renuncia de Hernández. 

Cabe destacar que de las 31 muertes que se dieron en el periodo postelectoral, ninguna fue investigada. Varios de los familiares interpusieron denuncias para que se hiciera algo al respecto, pero no hubo respuesta alguna, por su parte, el Ministerio Público (MP) acusó a la Unidad de Información e Investigación Criminal (UNIIC-PMOP) de obstaculizar la investigación. Las muertes continúan impunes.

 

Crisis social en Honduras: Ingobernabilidad en el país

 

En 2019, la crisis socio-política se agudizó en Honduras, en el mes de mayo el Consejo de Ministros aprobó ciertos decretos que, de acuerdo con la Plataforma de Educación y Salud, autorizaban despidos masivos y promovían la privatización de ambos servicios. 

Ante esto, el gremio magisterial y los médicos no bajaron la cabeza y convocaron a movilizaciones. Con el transcurso de los días, las autoridades explicaron que los Decretos del Presidente en Consejo de Ministro (PCM), no representaban ningún riesgo de despido y menos privatización, por su parte, la Plataforma convocó a Paro Nacional argumentando que si no representaban ningún daño por qué no los derogaban.

Un día antes del Paro Nacional, el Gobierno en lugar de derogar los PCM, aprobó un nuevo PCM aclaratorio, de que no habría despidos ni privatización. Los dirigentes de la plataforma, no aceptaron tal medida y prosiguieron con las movilizaciones.

Entre la Plataforma de Salud y Educación, el MEU y la población que se sumaba a las tomas, se logró derogar los PCM y obtener beneficios para los gremios, no obstante, las manifestaciones seguían y la nación sintió la posibilidad de obtener más beneficios, para más rubros. 

En una de estas manifestaciones, la Plataforma con el apoyo de los estudiantes de la UNAH, los estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), estudiantes de secundaria y la población en general que apoyaba las acciones, llegaron hasta la Embajada de Estados Unidos.

Al llegar a la sede de la embajada, según los medios hondureños, sujetos encapuchados, que luego escaparon, incendiaron llantas en la entrada del edificio. La plataforma argumentó que en las manifestaciones hay infiltrados y que por lo tanto no podían decir que era uno de ellos.

Pero, miembros de la fuerza pública dieron captura al joven Rommel Herrera Portillo quien supuestamente había participado en el incendio de la embajada.

Luego de que sucediera todo esto, las autoridades de la embajada calificaron la situación del país como ingobernable e instaron a ambas partes a llegar un diálogo para retornar a la paz.

 

Aún en las recientes protestas, las personas piden la liberación del joven Rommel Portillo.

 

“Cómo es posible que un delincuente te gobierne”

 

La represión por parte de la Policía Nacional es constante en cada marcha.

 

“El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, fue identificado como un coconspirador en un caso de tráfico de drogas contra su hermano, según un documento presentado este viernes en una corte federal de Nueva York”, esta fue la noticia publicada el 03 de agosto de 2019 por Univisión.

Inmediatamente, las redes sociales se convirtieron en el portal de información acerca de la supuesta conspiración del actual Presidente de la República, como respuesta a la acusación, el mandatario afirmó que puso fin a la impunidad de los traficantes y que ahora quieren vengarse.

De acuerdo con el documento, un hombre, identificado como “coconspirador 4” o CC-4, participó en un acuerdo para usar 1,5 millones de dólares provenientes del narcotráfico para impulsar la campaña presidencial de CC-4.

A criterio del ex dirigente estudiantil de la UNAH, Fausto Calix, “para nadie es desconocido que estamos siendo gobernados por narcotraficantes, hay que hacerle una aclaración al gobierno, no lo acusa un capo, lo acusa la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, en cualquier momento pueden ser llamados a declarar, no solo Juan Orlando, sino también su círculo cercano”.

Cabe recalcar que al “círculo cercano” de Hernández, entre ellos su esposa y su hermano, los han señalado en actos de corrupción y narcotráfico.

El 28 de noviembre del 2018 fue capturado Antonio “Tony” Hernández, en Miami, por suponerlo responsable de narcotráfico. En ese momento, la Casa Presidencial de Honduras, emitió un comunicado confirmando el arresto del hermano del mandatario, haciendo alusión a que nadie está por encima de la ley.

En cuanto a la esposa del Juan Orlando, Ana de Hernández, fue señalada por la MACCIH como socia de una de las empresas implicada en el Caso Pandora, la MACCIH pidió que se le diera privación de dominio.

La solicitud de privación de dominio presentada de manera conjunto entre la MACCIH y la Unidad Fiscal Especial Contra la Corrupción y la Impunidad (UFECIC), comprende bienes y cuentas corrientes, cuyos valores sobrepasan los 42 millones de lempiras.

La Casa Presidencial afirmó en un comunicado que “el presidente Hernández, niega categóricamente las perversas y falsas acusaciones,” reveladas por el documento de la corte que fue publicado el viernes 02 de agosto. 

CC-4 se describe en el documento como el “presidente electo de Honduras a finales de 2013”, cuando Juan Orlando Hernández ganó su primer periodo de gobierno.

“Como es posible que un delincuente te gobierne, como es posible que un narco te gobierne, esto no lo podemos permitir, hay que salir a las calles, hay que perder el miedo y a usted si es cachureco consciente renuncie de ese partido lleno de delincuentes” declaró el diputado del Partido Libertad y Refundación, Mauricio Sandoval cuando se le preguntó del tema.

Las recientes acusaciones reactivaron nuevamente las protestas en el país, la población pide lo mismo que hace dos años, la salida de Juan Orlando del poder.

Según Sandoval el pueblo debe seguir protestando “exigiendo la renuncia de un delincuente de un narco que esta de manera ilegal en casa presidencial, hay que seguir en las calles”.

 

“Y por eso grito FUERA JOH”

El punto de partida es la entrada de la UNAH, cientos de jóvenes se preparan para la movilización, algunos con uniforme de enfermería, otros con sus reglas “T” en la mano y unos con camisas de emblemas como “Estudiante en Lucha”.

La población joven es la más activa en cuanto a las manifestaciones, los estudiantes universitarios en su mayoría apoyan las protestas. La duda que surge es por qué lo hacen. ¿Qué motiva a la juventud a protestar?

De acuerdo con el estudiante de la UPNFM, Edward Carbajal “me motiva generar un cambio para el país, somos nosotros los jóvenes los llamados a levantarnos para cambiar nuestra realidad, mi manera de pensar influye en mi deseo de salir a protestar, amo gritar “Fuera JOH” (risas), cuando yo grito “Fuera JOH” siento que generamos algún tipo de consciencia dentro de la misma sociedad”.

Carbajal, también fue dirigente estudiantil en secundaria, en la Escuela Normal Mixta “Pedro Nufio”, desde el 2016 que marchaba con su colegio hasta ahora que protesta con su universidad, sus ideales y su deseo de cambiar el país son los mismos.

“JOH es el presidente más odiado de la historia del país, siento cólera y alegría porque está en nuestras manos sacar esta dictadura y nos enfrentamos a los militares más violentos que ha tenido el país” recalcó el joven.

“Gritar fuera JOH es como una insignia, como una manera de resistirnos, de oponernos, de hacerle frente a la dictadura, es como hablar por aquellos que no tiene voz, por los más desprotegidos, que luchan día a día contra el sistema y que luchan por mejores condiciones de vida”.

“Gritar fuera JOH, es como un rayo de luz que nos dice que las cosas pueden cambiar si nos organizamos” añadió. Así como Edward hay más jóvenes, tanto hombres como mujeres, que dejan en claro sus ideales y sus motivos de lucha. 

El actor de teatro, Darío Gonzáles, indicó con una sonrisa en el rostro que “gritar Fuera JOH, es como una necesidad de dar a entender que estamos cansados de esto, del engaño, de esta demagogia que nos ha hecho caer, pero que aún tenemos aliento para enfrentarlo y confrontarlo”. 

Las mujeres jóvenes no se quedan atrás, “me animo a salir a las calles para alzar mi voz, porque estamos cansados de la dictadura y de que nos estén privatizando los principales servicios que mantienen al estado, salud, educación, hasta la energía”, exclamó Yosselin Cruz, quien acompaña las manifestaciones activamente.

“Grito Fuera JOH, porque quiero un mejor presidente y no un corrupto que tergiversa los hechos para hacernos creer que Honduras está cambiando, cuando en realidad la está hundiendo”, exclamó Cruz. “El gritar Fuera JOH para mi significa ser patriota y que quiero lo mejor para mi nación, por eso lo grito, por eso grito ¡FUERA JOH!”.

 

 

Los jóvenes universitarios se muestran activos en las manifestaciones.

Fotografía y Texto: Alexa Cáceres

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